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Samuel Carmona, boxeador

Samuel Carmona, boxeador

¡Viernes de Vicio Sano! Hablamos con todo un referente del boxeo español. El grancanario Samuel Carmona se ha convertido en todo un ídolo en el mundo de los guantes y los rings. 

Este pedazo de deportista compitió en los Juegos de Río 2016, consiguiendo un diploma olímpico en el Peso Minimosca. En 2018, obtuvo una medalla de bronce en el Campeonato de Europa de Boxeo Aficionado en la categoría -49 kg. Y hace unos meses, este campeón dio el paso de amateur a profesional, firmando un contrato con la promotora rusa Patriot Boxing Promotions de Alexander Popov.

Repasamos su trayectoria deportiva y sus nuevos retos. ¡Sigue leyendo!

¿Cómo fueron tus primeros pasos en el boxeo?

Yo empecé porque a mi abuelo le gustaba mucho el boxeo y yo lo veía con él. Cuando tenia diez u once años, abrió un gimnasio al lado de mi casa y empecé a entrenar allí.

¿Cómo se tomó tu familia que quisieras iniciar una carrera profesional en el ring?

Al principio, no querían que boxeara porque era muy niño. Empecé con diez años. Entonces, era algo ilógico para mis padres. Pero, al final, acabaron aceptándolo y apoyándome en mi carrera deportiva. 

En 2013, quedaste subcampeón en el Campeonato de España de Aficionados Juvenil. ¿Podríamos decir que esa fue tu primera gran victoria?

Ya había boxeado varias veces antes, pero eso fue algo muy grande. Nunca antes había salido fuera de Canarias. Solamente lo había hecho en las islas. 

¿Cómo fue el paso del boxeo amateur al boxeo profesional?

Fue el año pasado, en septiembre. Y fue algo realmente importante para mi trayectoria. Siempre quise pasar a profesional y era un buen momento para hacerlo. Con 23 años, pasé del boxeo amateur al campo rentado con el apoyo de la de la Federación Canaria de boxeo y mi manager.

Con este salto, puedo tener peleas ante rivales de entidad, lo que supone una gran oportunidad para crecer mucho como boxeador y alcanzar grandes objetivos antes

¿Por qué te llaman “El Infierno”?

Porque peleando me asemejaba a un boxeador que era conocido como el Infierno Arias. Nuestros estilos son muy parecidos. Ahora ya no me lo llaman. Me he quedado en “Carmona” a secas. 

¿Alguna vez has sentido miedo contra algún rival en el ring?

No miedo, sí respeto. Y es bueno tenerlo. 

¿Hay una estrategia de juego como sería el caso del fútbol?

Siempre preparamos los combates en función del rival. Te puede salir bien o te puede salir mal. Y si te sale mal, tienes que tener la capacidad de improvisar durante el combate. 

Has tenido grandes entrenadores y referentes del mundo del boxeo español, como Rafael Lozano y Carlos Fomento. ¿Cuáles fueron las primeras correcciones o sugerencias que te han hecho los místers?

Carlos Fomento ha sido el que me lo ha enseñado todo, desde el principio hasta día de hoy. Y Rafael Lozano fue el que me llevó al equipo nacional y enseñarme la competición fuera de España, a nivel internacional. 

Además de tus entrenadores, debes de contar con un equipo de especialistas. ¿Con qué tipo de profesionales cuentas?

Sí, tengo un nutricionista, un fisio y médicos para las revisiones. 

¿Y cómo es la alimentación de un boxeador como tú?

Paso un poco de hambre, la verdad. Como mucho fuera. Me gusta mucho comer fuera. Cuando tengo fechas ya para boxear, sí que me pongo serio y cuido mucho más la alimentación. Me adecúo a las pautas que me da el nutricionista para pesar los 50,800 kg de ahora o los 49 kg que tenía que pesar antes. Pero, como te decía, durante el año suelo comer de todo.

Cuando estaba en la nacional, sí que tenía temporadas establecidas. Sin embargo, al pasar a profesional, trabajo con la promotora rusa Patriot Boxing Promotions y es mi manager quien me cierra los combates. 

Tus primeros y últimos Juegos Olímpicos fueron en 2016. ¿Cómo fue esa experiencia?

Fue inolvidable. Estaba muy contento. Era un gran reto el intentar conseguir esa medalla. Aunque, con un agujero en el estómago por el mantenerme en 49 kg toda la semana. Medio litro de agua y una pechuga a la plancha era el menú, pasar por la sauna y el fisio y a dormir para llegar al combate en el peso y con fuerzas. La preparación fue muy intensa. 

Tenías un combate pendiente en Rusia contra Luis Miguel Concepción por el titulo mundial de WBA del peso mosca que ha quedado suspendido por la pandemia. Te jugabas el título de Campeón del Mundo. ¿Cómo has encajado esta noticia?

Ser campeón del mundo siempre ha sido uno de mis grandes objetivos. El combate contra el “Nica” lo vamos a hacer, pero por el tema del COVID 19 se ha aplazado. Estaba previsto para el 6 de mayo en Rusia. Aun así, esto es una tragedia y estoy muy agradecido de que a mi familia y a mí no nos haya pasado nada durante la pandemia. Ha sido algo mundial y poco a poco estamos saliendo. 

¿Has seguido entrenando durante el confinamiento?

Me he quedado en casa, pero he tenido cintas para correr y no he parado de entrenar. Así que confinado, pero no he parado de todos modos. 

¿Algo que te gustaría añadir?

Mandar mucho ánimo y paciencia a todo el mundo. Este año está siendo complicado y le deseo a todo el mundo que sea lo más llevadero posible. 

¡Muchas gracias Samuel! Esperamos verte disputando ese título mundial pronto.