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Alba Barbero, nutricionista y dietética

Alba Barbero, nutricionista y dietética

¡Viernes de Vicio Sano! ¡Hoy hablamos con Alba Barbero sobre alimentación y deporte!

Alba es graduada en Nutrición Humana y Dietética y en Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la Universidad de Lérida. Pero esto no acaba aquí. Continuó su formación especializándose en proyectos I+D mediante el Máster de Innovación y Desarrollo de nuevos productos. 

El objetivo de su trabajo es proporcionar de una manera individualizada las pautas nutricionales necesarias para ser capaces de curarnos y mantenernos sanos de un modo natura. 

¡Sigue leyendo porque nos lo cuenta ella misma!

– Eres licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y diplomada en Nutrición Humana y Dietética. ¿Por qué tomaste la decisión de dedicarte profesionalmente al mundo de la nutrición?

A día de hoy no lo sé muy bien. Me gusta ayudar a la gente y, sobre todo, el mundo de la salud. Quizás también porque siempre me ha encantado la comida y la cocina y creo que nunca había tenido tan buena relación con ella!

Cuéntanos qué hace una Psiconeuroinmunóloga como tú.

En consulta hay distintos tipos de pacientes: quienes quieren solo perder peso y quienes quieren mejorar la salud. La psiconeuroinmunología trata más esta segunda parte. Principalmente me ha permitido ayudar a las personas a nivel de salud mental y física. Es decir, no sólo hay que tratar qué comemos, sino el como, el cuando y el porqué lo comemos. Somos lo que comemos, lo que absorbemos y lo que vivimos. En mi caso me he especializado en salud hormonal y es fantástico poder guiar y ayudar en un ámbito dónde muchas mujeres se sienten perdidas e incomprendidas.

– Blogger gastronómica, nutricionista y profesora de educación secundaria, además llevas una vida sana y eres muy activa deportivamente hablando. ¿Nos puedes explicar cómo compaginas todas actividades?

Y además haciendo un máster jajaja! Sinceramente, ni yo misma lo sé. Tengo que lidiar con mi yo interno porque tengo demasiadas tareas, y si no me da la vida para hacer todo lo que quiero, soy muy inquieta. No sé si soy organizada, más bien no, siempre me faltan horas para hacer todo lo que quiero hacer en un día, pero tengo muchas ganas, le pongo empeño y disfruto en todos los momentos, supongo que  todo ayuda. Y soy de las que piensa, si hoy no he podido quizás mañana. Me consuela el hecho de no parar en todo el día y de haber sido productiva en mis tareas. Y sí duermo, aunque no tanto como debería. Para mí las siestas son una pérdida de tiempo aunque si algún día hago alguna también la disfruto.

– Cuéntanos, ¿qué nuevos retos o proyectos tienes entre manos?

Una vez termine el máster, creo que iré más tranquila y podré dedicarme más a mi proyecto per- sonal. Detrás de la cuenta de Instagram hay mucho trabajo; crear mi web, tengo dos ebooks a medias, y me gustaría crear mi propio programa para ayudar a la gente a sanar!

– Durante el confinamiento, hemos escuchado que han aumentado las compras de alimentos no saludables (patatas fritas, chocolatines, bollería industrial) y la ansiedad, relacionada con la inges- ta de estos. Cuéntanos qué papel juega el control emocional en alimentación y cómo podemos evitar estos episodios de atracones o de picoteo.

Ayyy menuda pregunta….si es que hay más hambre emocional que real, y el confinamiento es un buen momento para identificar ambas. A mí me costó lo suyo hacerlo, pero es fantástico cuando comes con hambre de verdad, hasta el punto que para desayunar te podrías comer una ensalada con una tortilla.

El confinamiento es un momento emocional muy complejo, donde la ansiedad y los descontroles emocionales son frecuentes. Mi consejo es comer menos veces al día, si son 2 mucho mejor que 3,5…, favoreciendo el ayuno intermitente, cuanto menos se come, menos ganas de picotear. Es decir, puedes comerte cuatro nueces aunque sean sanas? O precisas de más nueces, un yogur natural y unas fresas. Es muy sano todo, y no es mala opción si hay hambre real, pero muchas veces se come sin hambre, y por el único sentido de que toca comer! Una buena opción para picotear sin comer sería hacerte una infusión, un bebida vegetal o incluso una taza de caldo.

Además los alimentos ricos en cromo nos ayudan a controlar lo niveles de insulina en sangre como el marisco, hígado de animales de pasto o ecológicos, setas, espirulina, semillas de sésamo, cacao puro, arándanos, levadura de cerveza, espinacas….

– ¿Nuestra alimentación puede ayudarnos a mejorar nuestro humor? ¿Comer bien puede aumentar nuestro estado de felicidad?

Muchísimo!! Comer sano nos hace estar menos irritables, menos ansiosos y con un intestino  sano y feliz! Si nuestra microbiota es feliz, nosotros también! Y si incorporas alimentos ricos en triptófano, como los huevos, ya el doble de felices!  

Mi método de felicidad es que todo aquello que hago me gusta. Eso es lo ideal! Si quieres hacer deporte haz el que te apetezca, escuchar música que te haga bailar y cantar, querer y sentirnos queridos, tener momentos por y para nosotros mismos. Hay personas que encuentran en su momento de lectura una terapia. Para mí, lo es la cocina saludable! Disfruto más cocinando que comiendo jajaja

Así que mi recomendación es que busques cuál es tu momento terapéutico en que el te sientes más feliz, pero feliz de verdad!

– ¡Queremos saber tu opinión! ¿Qué piensas de las dietas milagros que prometen alcanzar grandes pérdidas de peso en poco tiempo?

¡Chorradas! Hay que comer alimentos y no productos. Hay que tener buena relación con la comida, así que nada de sufrir ni de pesar alimentos ni de contar calorías. Se trata de comer alimentos reales y saciarnos con ellos. El efecto rebote que provoca todo eso ya no implica solo peso, sino también una mala relación con la comida con la que hay que lidiar día tras día.

– ¿Y de los regímenes qué prohiben alimentos?

Depende de qué alimentos… es decir, si una persona tiene problemas de salud y para mejorar debe eliminar, me parece muy buen tratamiento, ya que hablamos de salud. Pero si estamos ante una situación de una persona sana, prefiero prohibir ultraprocesados que alimentos!

– Tienes una amplia experiencia como nutricionista. Cuáles son los criterios más importante a la hora de definir una dieta.

No me gusta la palabra dieta… debemos aprender a desaprender. Es decir, crear nuevos hábitos alimenticios. Para definir un plan de alimentación es importante saber la tolerancia a los alimentos, qué es lo que más preocupa al paciente y qué objetivo tiene (ya sea peso o salud), y dentro de  los alimentos sanos incluir los que le gusten más. Por ejemplo, no será efectivo obligar a comer pescado a alguien que ya de por si no lo come o no lo soporta. Sería totalmente un fracaso y genera mala relación con la comida. Hay que conocer muy bien al paciente, del mismo modo que no le harás hacer según qué recetas, si esa persona no es de cocinar. Para mí, es importante adaptar cada planificación a cada paciente.

– ¿Qué aconsejas a las personas que a un mes del verano quieren perder algunos kilos?

Cambio de chip ¡Que aprendan a comer bien por favor! Son los pacientes más duros y testarudos, porque no comprenden de qué se trata todo esto. Solo ven kilos en lugar de centrarse en comer sano y mejorar su salud. Al final todo esto genera mala relación con la comida.

– Estamos hartos de escuchar lo de “comer bien para rendir más”. ¿Hasta qué punto puede influir la alimentación en el rendimiento de un deportista?

¡No os hacéis a la idea de cuánto! No solo hablamos de rendimiento deportivo físico, sino también mental. Además soy de las que propone a los deportistas entrenar su flexibilidad metabólica de modo que les permita usar otros sustratos, aparte de los carbohidratos, para poder rendir al máximo. Por otro lado, los procesados producen inflamación, de modo que hay más riesgo de lesión. Al igual que si se come mejor e introducimos alimentos antiinflamatorios, estos nos ayudaran en  la recuperación músculo-esquelética.

– Es importante la actividad física y una dieta saludable para mantener un peso equilibrado. ¿Qué rutina deportiva y dieta recomendarías a una persona que quiere estar en forma?

No se trata de una dieta en concreto, sino de flexibilidad metabólica. De todos modos, una práctica que recomiendo mucho en gran parte a los deportistas es entrenar en ayunas por la mañana. En un inicio te miran raro, pero cuando lo prueban, no dan crédito de las buenas sensaciones a nivel de rendimiento mental y físico.

Entrenar de tarde-noche no suele ser lo mejor ya que activamos el cortisol y nos dificulta una buena calidad del sueño, siendo el descanso fundamental para un buen rendimiento.

– ¿Qué deportes requieren más cuidados en el aspecto nutricional?

Para mí, los de largas distancias y los que combinan distintas especialidades deportivas.

– ¿Cuáles son los problemas relacionados con la nutrición que preocupan más a los deportistas y a los entrenadores?

Si serán capaces de rendir en el momento de la competición, además del control de calorías y de cantidades. Bajo mi punto de vista, hay mucho miedo y si se hacen las cosas con cabeza, y sentido común no debemos porque preocuparnos.

– ¿En qué porcentaje puede aumentar el rendimiento de un deportista con una buena dieta adaptada a sus objetivos?

Depende de muchos factores, no solo es aquello que se come. Si no cómo se duerme, como se entrena, si existe estrés… ni todo es A ni todo es B. La bioquímica del cuerpo humano es muy compleja.

– ¿La suplementación nutricional es recomendable?

Sí, ¿porque no? A mí me parece una buena estrategia para mejorar la salud.

– Hay expertos que dicen que hay que hacer cinco comidas al día y otros que dicen que no se trata del número de comidas que damos a nuestro cuerpo, sino de las calorías y nutrientes que ingerimos. ¿De qué lado estás?

Jajaja! Yo diría que no soy ni de un lado ni del otro. Creo que hay que comer cuando hay hambre, eso lo primero. Comer alimentos y no productos y comer para saciarnos! Hoy quizás necesitamos comer menos porque hay poca hambre, pero mañana quizás los 200 gr. de pollo y brócoli se nos queda corto. Hay que dejarse llevar por sensaciones y aprender a escuchar nuestro cuerpo.

– Para aquellos que no practican deporte, ¿qué tipo de hábitos recomiendas?

Para estar sanos hay que hacer deporte, el que se pueda pero no lo dejes! Hacer lo que más te guste, aunque sea saltar encima del colchón!! De todos modos no se trata de una dieta se trata de comer alimentos de verdad, dejar de lado los procesados y comer por sensaciones reales. En ese caso es muy importante control del hambre emocional. Cuanto menos nos movemos más complicadas son de controlar las hormonas del hambre y la saciedad: la leptina y la grelina.

– En las redes sociales y televisión nos bombardean con campañas contra el exceso de azúcar en las comidas. ¿Qué riesgos asumimos con una dieta alta en azúcar?

Supongo que se asume que se puede padecer obesidad y diabetes, pero influye muchísimo en nuestro organismo, ya que se trata de un ingrediente inflamatorio de nuestro sistema. No se trata de sobrepeso, se trata de no inflamar nuestro sistema inmune y que éste esté lo más sano posible! De todos modos solo se miran los azúcares añadidos, pero hay que controlar también los

edulcorantes, porque aunque un producto no lleve azúcar puede estar plagado de edulcorantes que repercuten a la inflamación intestinal.

– Existen muchos mitos en el mundo de la nutrición. Ayúdanos a desmontar alguno.

¡El agua con limón en ayunas quema grasa! No quema nada de grasa, pero lo que sí es cierto es que nos pasamos 7-8h durmiendo, sin beber y estamos “deshidratados”. Así que si la estrategia es beber agua con limón para quemar grasa, no lo vas a lograr. Pero tu cuerpo estará super contento por ser hidratado,  aunque para ese efecto no te hace falta el limón.

– Trabajas con adolescentes, así que debes estar muy concienciada sobre el tema de alimentación saludable en menores. ¿Qué papel juegan los centros escolares en la dieta infantil?

Siendo sincera mucho, tanto que ni nos damos cuenta y no en todos los centros educativos se tiene consciencia de ello. Aunque el problema también viene dado por la educación nutricional  en los hogares. Si un menor prefiere filipinos a 1€ antes que un bizcocho casero a 0,50€, es que algo se está haciendo mal. Los centros facilitan las cosas pero no siempre es efectivo, requiere empeño de toda una comunidad educativa (centro, profesores, padres…).

– ¿Qué recomendarías a padres y tutores para evitar casos de obesidad infantil en sus familias?

Hacerles partícipes de la cocina! Aprender a hacer su propia comida, sus propios snacks, desayunos y meriendas. La mayoría de las veces no queremos complicarnos la vida y vamos a lo fácil  y a lo rápido, pero no nos damos cuenta de que luego reconducir unos malos hábitos es tarea de años y mucha paciencia.

¡Muchas gracias Alba!